Orgullo argentino: dos jóvenes salteños ganaron el Mundial de Robótica en Corea e hicieron historia a los 18 años

María Virginia Viollaz y Elías Cordero, dos estudiantes de 18 años, fueron los encargados de dejar la bandera argentina en lo más alto.
Sociedad13 de septiembre de 2026

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Del 2 al 6 de julio de este año, dos jóvenes salteños representaron al país en el Mundial de Robótica en Corea y se quedaron con el primer lugar, dejando en lo más alto la bandera argentina.

María Virginia Viollaz y Elías Cordero, dos chicos de 18 años del Instituto de Innovación y Tecnología Aplicada de Salta ganaron el Desafío Técnico de la categoría Major Soccer – Small Size League a pesar de las dificultades que se presentaron de forma inesperada durante la competencia.

El imprevisto que sufrió el equipo argentino en el Mundial de Robótica: “Nos encontramos con algo que no esperábamos”

En diálogo con Radio Mitre, Virginia contó el primer inconveniente que tuvo el equipo argentino al llegar al Mundial: “Nos encontramos con algo que no esperábamos durante la competencia, que era el escenario. El escenario es un tipo de alfombra, no es pasto sintético, sino una alfombra peluda, se podría decir”.

“Las líneas que delimitan la cancha de color blanco, como en una cancha normal de fútbol, estaban un poco menos marcadas de lo normal: las habían pintado muy suavemente, eran difusas, entonces a nuestro robot le pasaba que no detectaba esa línea”, explicó.

El grosor de las líneas era diferente al que había afrontado el robot durante la práctica, lo que impedía que las detectara con facilidad. Eso, generaba una infracción clave del reglamento: “Cuando se sale, queda fuera de juego y tiene una penalización de más o menos un minuto. Eso fue lo principal”.

“Aparte, nuestro robot era muy bajo; la parte más baja chocaba contra esta alfombra porque, como era un poco alta, se hundía. Pasaba mucho que terminaba patinando y no se movía bien, entonces le teníamos que poner un poco más de fuerza a los motores para que se pudiera mover”, completó Virginia sobre la serie de problemas que tuvieron que resolver.

A pesar de esas complicaciones, pudieron imponerse en una de las competencias más exigentes de robótica que se aplica al fútbol autónomo. En un claro guiño al ídolo de la Selección Argentina, nombraron al equipo como Low Battery Messi.

Cómo fue la preparación para el Mundial de Robótica

Sobre los preparativos para el torneo, Viollaz le explicó a Radio Mitre cómo fue el proceso para llegar de la mejor manera: “Normalmente nos juntamos una vez a la semana presencialmente para poder trabajar ciertas cosas. En este tipo de proyectos hay más de investigación que de hacer: se investiga mucho y se plantean posibilidades. Por ejemplo, si un sensor para hacer el robot sirve o no sirve, si este motor nos conviene o no nos conviene, o el diseño”.

“Algo que nos llevó mucho tiempo fue el diseño del robot, ya que aparte de diseñar la carcasa y el soporte que tiene, tuvimos que diseñar también nuestras placas, que es donde están conectados todos los sensores, los motores... bueno, es el cerebro del robot en pocas palabras”, explicó.

A la hora del armado, surgieron otros inconvenientes que complicaron la etapa previa a la competencia: “Después, la llegada de todos los componentes tardó un montón. Hasta que no pudimos tener el robot físico con nosotros, ya construido y todo —que fue después de unos tres meses de trabajo—, no pudimos comenzar a probar la programación y ver que se empezara a mover. Todo lo anterior fue mucho de investigación y desarrollo”.

Con tan solo 18 años, Virginia y Elías tuvieron la chance de dejar la bandera argentina en lo más alto. “Representar a Argentina en un Mundial de Robótica fue una experiencia muy enriquecedora. Es un orgullo y un honor poder estar en nombre de un país entero, de mi país, de Argentina, representándolo afuera”, contó orgullosa la joven.

Cuando se enteraron que eran los ganadores, la sorpresa y la emoción los invadió por completo: “La verdad que el momento de haber ganado se sintió con mucha felicidad, y también te quitás un peso, porque al fin y al cabo estás con esos nervios de: ‘Ay, será que sí, será que no, cómo nos va”. Y todos esos nervios que conlleva siempre ir a competir".

“Después de ese momento fue, aparte de un alivio, una emoción muy grande, porque es felicidad, es decir: ‘Ya está, ya llegué hasta acá, puedo seguir dando más, pero ya llegué hasta acá’. Es mucho alivio y mucha felicidad”, completó Virginia.

El mensaje de María Virginia para los jóvenes argentinos

En el cierre de la entrevista, la salteña que se consagró en el Mundial de Robótica le dejó un mensaje motivador a su generación: “A todos los jóvenes argentinos les digo que se animen a intentar las cosas, porque el momento en el que estamos hoy es el momento preciso donde la tecnología se está desarrollando”.

“Es el momento donde no hay que tener miedo a un cambio, hay que saber adaptarse a esos cambios y aprender de todo eso. Que no tengan miedo tampoco de intentar, porque hoy en día se pueden intentar las cosas sin problema, y si uno falla o se equivoca, eso es aprendizaje; no es irreversible en lo que uno haya fallado o se haya equivocado”, sumó.

En una época de tantos avances tecnológicos, Virginia considera que lanzarse a hacer y no quedarse esperando es lo más importante. En esa misma línea, cerró: “Entonces que lo intenten, que lo hagan, que se animen. Y más metidos en la robótica o metidos en la tecnología, que se animen a entrar, que se animen a aprender y que no tengan ese miedo, porque sino va a llegar un momento donde se van a quedar atrás”.

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